sábado, 28 de agosto de 2010

Tres temporadas abonado en el tercer anillo de nervión

Quiero repetir el post publicado por Enrique Lobato el 6 de Abril de este año, su vecino perfectamente pudiera ser nuestro Antonio. Ya lleva tres temporadas abonado al tercer anillo.

¿Qué pensarán de nosotros en el Tercer Anillo de la Bombonera?


Mi vecino Antonio sacó su abono en el tercer anillo, un 6 de Enero de 2002, llevaba 45 años de socio de nuestro Sevilla y en el instante en que su escudo dejó de latir, agarraba con fuerza un periódico deportivo cuya portada mostraba orgulloso “Un Sevilla grande vence en Villarreal y se coloca sexto”. Desde 1957 hasta 2002 “tela”. 45 años con la misma peregrinación, su bocadillo atado al pantalón, su transistor, su gorra de chulapo con el escudo del Sevilla en medio, su almohadilla de los toros y su sueño de ver a un Sevilla campeón. Año tras año hasta sumar 45, conformándose con oler el césped del Pizjuán, con los abrazos entre sevillistas celebrando los contados goles, disfrutando de la brisa que provocaban el ondear de nuestras banderas, aquella época en la que daba igual donde estuviera situado el triangulo rojo y en la qué la megafonía apenas se intuía. Antonio y su mujer viajaron conmigo al partido de promoción en Villarreal, aún recuerdo lo felices que fueron para él esas 8 horas en autobús de regreso a Sevilla, no habíamos ganado ningún título, ni siquiera eran unas semifinales de copa, pero nunca vi a nadie tan orgulloso de su equipo. El año de supercable venía a casa a ver el futbol los partidos de fuera, y como sufría, el corazón ya le había avisado un par de veces, pero él se escondía de Isabel y se fumaba un cigarrito justo antes de comenzar la segunda parte, recuerdo un día que le dije que no debía fumar si quería ver al Sevilla ganar la copa y su respuesta aún la tengo clavada, nunca lo había visto hablar con esa furia, mi padre bético tolerante, nos acompaño aquel día que Antonio dijo lo siguiente .- Mira niño, yo me voy a morir sin ver al Sevilla ganar un título, pero tú lo verás seguro, sólo tienes que apoyar siempre que el Sevilla te necesite, tenéis que hacerlo por los que nos vamos.- Estos años me he acordado mucho de mi querido vecino, todos hemos tenido la oportunidad de dirigirnos al cielo en varias ocasiones en busca de sevillistas queridos. Títulos, finales, semifinales, clasificaciones, derbis, champions, baños al Barca y Madrid, etc, etc y seguro que ellos estuvieron allí, pero no debemos olvidar que lo están siempre, también el día del Xerez. Imagino que Antonio estará orgulloso, pero también confundido, es más, en el tercer anillo no se deben explicar lo que está pasando, sevillistas que darían lo que fuese por bajar a banco de pista a ver sólo un partido, da igual el resultado, poder oler el césped, abrazar al sevillista de su izquierda, mientras el de su derecha abraza al de arriba, escuchar los campanilleros en gol norte y apoyar al equipo de su alma, apoyar ahora, cuando lo necesita. 45 años, uno tras otro, sin una sola satisfacción en forma de titulo y nosotros actualmente 4º en liga, clasificados para una final de copa, eliminado al mejor Barcelona de todos los tiempos, habiendo participado en la máxima competición europea, quedando 1º de grupo y disfrutando de Kanouté, Navas, Palop, Luis Fabiano (4 de los mejores jugadores de la historia) nos vamos a lamentar. Quedan 8 jornadas de liga, sólo 3 partidos en La Bombonera y nuestro SEVILLA nos necesita, pensemos en el esfuerzo que hicieron miles de sevillistas estos 104 años de historia y aunque sea solo por ellos, NUNCA DEJES DE ANIMAR Y CUANDO TE FALTE LA VOZ, CANTA CON EL CORAZÓN.
Enrique Lobato

1 comentario:

  1. Gracias Paco por subirnos este magnífico artículo. Hermoso u cargado de sentimiento. Esperemos que hoy el equipo le dedique la victoria y que empecemos a remotaar la buena senda.
    Como sé, que esta es la página de los canteristas por excelencia, pues recordaros el magnifico triunfo de los "cachorros" del División de Honor en un torneo en las Baleares.
    Mañana el Sevilla AT, allí estaremos si mi mujer no me lo impide. Un abrazo.

    ResponderEliminar