martes, 27 de abril de 2010

Antonio Puerta se reencuentra con los suyos


Un aciago día de Agosto el corazón de Antonio Puerta decidió quedarse entre su gente, en su estadio, mucho antes de lo que debía.

Su persona se hizo leyenda y los sevillistas sentimos que nos arrancaban una parte de nosotros mismos y contraímos una deuda eterna con nuestro héroe del jueves de feria.
Hace cuatro primaveras ya que nos brindó el gol de nuestras vidas y se ha escogido este aniversario para presentar la estatua que nos lo trae de nuevo entre nosotros.

Se ha presentado en un emotivo acto durante el que difícilmente se podían contener las lágrimas.
Antes de que pudiéramos maravillarnos con el descubrimiento de nuestro Antonio de bronce, ya se sentía la emoción por las palabras que le dedicaron desde uno de los más pequeños jugadores de nuestra cantera hasta el presidente José María del Nido, pasando por el secretario del Estado para el Deporte Jaime Lissavetzkay, el propio autor Constantino Gañán o su compañero de vestuario Jesús Navas.

Como no podía ser de otra manera todos dedicaron palabras de cariño y admiración a nuestro eterno 16.

En el momento en que se descubre su imagen, su mujer y su hijo están a su lado. Lo miran y comprueban cuánto de su persona se ha plasmado en doscientos kilos de bronce.

La tela roja cae y deja ver su cara sevillana y mosquetera contra el cielo de su ciudad deportiva.

El autor ha conseguido plasmar la gallardía de su rostro, la pose futbolera inequívoca, el momento exacto en que algo grande está a punto de ocurrir.

El acto tiene su broche de diamantes (no podía existir mejor colofón) con su gol contra el Schalke "llorado" por Jesús Alvarado.

Ya tenemos a nuestro Antonio con nosotros, ya podemos ir a visitarle para contarle nuestras inquietudes y nuestras emociones en sevillista. Ya tenemos la vitrina idónea donde colocar la Copa del Rey.

Los más pequeños tienen un nuevo amigo en el que confiar, las futuras estrellas tienen el mejor espejo donde mirarse a las puertas de su escuela.

Antonio muestra el camino hacia el éxito, da la bienvenida y el hasta pronto a todos aquellos que quieren emprender su misma trayectoria.

Antonio ya está en nuestro cielo sevillano. Antonio se queda ahí, para que puedas ir a verle, sentarte a su lado y hablarle de tus cosas. Le puedes decir, por ejemplo, que no pasa un solo día en que no te acuerdes de él.

1 comentario:

  1. Estatua guapísima, pero a las 6 de la mañana cuando voy para el trabajo se ve mucho más guapa con los focos que le han puesto. Está chulísima.
    Un saludo a todos.

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