lunes, 15 de marzo de 2010

La calidad no bastó

No hace falta incidir en la calidad que atesoran muchos de nuestros jugadores y, aunque en el partido contra el Depor hubo destellos de esa calidad, no fue suficiente para conseguir el objetivo de sumar tres puntos para acortar distancias con el Valencia y poner tierra de por medio con Mallorca y con el propio Deportivo de la Coruña.

Por suerte los chés se enfrentaban al Barça y era previsible que no se escaparan pero, aún así, nuestro Sevilla no puede mantenerse siempre a la espera de lo que hagan los demás.

Necesitamos un cambio de aires ya. Son demasiados los puntos perdidos en nuestro feudo y no parece que el descanso entre semana haya beneficiado como se esperaba.

Negredo sigue sin aparecer. Álvaro, te necesitamos.

Nos encontramos afrontando la recta final de la temporada (quedan 12 jornadas) y la situación de los delanteros clama al cielo. Entre lesiones y pájaras, hace mucho, pero mucho que no resuelven un partido ninguno de los tres.

Si hablamos del partido del sábado, más de lo mismo. El equipo que viene a hacer guardia en su trinchera y esperar una oportunidad que, al contrario que a nosotros la mayoría de las veces, siempres les llega.

No hay forma de que cuando viene uno de estos equipos de juego rácano se vuelvan sin haber marcado un golito y arrebatarnos los puntos.

Tampoco hay manera de que los árbitros nos respeten y, al menos, nos dejen jugar.

Entiendo que debe ser muy complicado para jugadores como Zokora, entrarle al contrario con la amenaza constante de una cartulina amarilla sobre su cabeza.

Es vergonzoso cómo un "profesional del colegio arbitral" puede volver la tortilla de forma tan descarada y cambiar el sino de un encuentro.

Pasamos de haber podido marcar el segundo tanto y jugar contra diez en el minuto 40 a que Perotti viera una tarjeta.

Abracadabra, linier por aquí, arbitrucho por allí, el portero despeja el balón con la mano fuera del área, evita el gol cantado y el resultado es amarilla al argentino. Para quedarse con la boca abierta, ¿habrá sido un espejismo?

Pues no, no lo fue. Igual que no lo fueran la docena larga de faltas pitadas a nuestros jugadores.

Es más de lo mismo pero sería muy injusto que al final de temporada tuviéramos que acordarnos de algún gol que debió subir al marcador y no lo hizo o vicerversa.

Por suerte, el arbitraje en Champions no entiende de "subjetividades" y rara vez un colegiado decide el resultado de un partido.

Y en Champions tenemos que darlo todo y conseguir el hito de meternos en cuartos para que el presupuesto de la temporada que viene nos permita seguir creciendo. Y para disfrutar de seguir jugando entre los más grandes de Europa que es lo que a los aficionados nos llena de ilusión hoy por hoy.

Mañana es un día muy importante y debemos aparcar el desencanto del pasado sábado para animar con fuerzas renovadas y conseguir la victoria entre todos.

Nuestros jugadores también nos necesitan, demostrémosles que estamos a su lado.

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