domingo, 29 de noviembre de 2009

Cuando no se puede...¡No se puede!

Desalentador primer tiempo concluído con un increíble 0-2 favorable al equipo de la Costa del Sol.

Gracias a la valentía de Manolo Jiménez y a que nuestros desesperados gladiadores no se rindieron, conseguimos un empate que puede saber a poco, pero que tuvo mucho mérito teniendo en cuenta la mala suerte que nos castigó desde el primer tiro al palo.

Innumerables oportunidades se estrellaban contra la madera o se escapan fuera por milímetros.

Una jugada de película entre Negredo y Luís Fabiano nos hizo creer que sería una noche de ensueño pero casi se convierte en pesadilla cuando la defensa sevillista se empeñó en que el Málaga marcara.
La ansiedad de Negredo le hace fallar todas sus ocasiones, pero como dijo Jiménez, si las falla (las ocasiones de gol) es porque las crea. Y estando siempre en la vanguardia del ataque más pronto que tarde le llegaran los éxitos.

Por suerte, Luís Fabiano si encontró el gol y nos consiguió un puntito que nos mantiene por encima del Valencia.


Un resultado el 2-2 que puede hacer pensar a quien no viera el partido que el Málaga hizo una gran gesta, pero desgraciadamente la tuvimos que hacer nosotros porque el fútbol, esta vez, se volvió en nuestra contra.

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